Preguntas Frecuentes - FAQS
Resuelve tus dudas sobre el cáncer de mama
En esta sección encontrarás respuestas a preguntas sencillas que todas nos hemos hecho alguna vez. Para temas más complejos o que requieren respuestas más extensas, consulta nuestro BLOG.
Solo un pequeño porcentaje del cáncer de mama es hereditario: aproximadamente entre el 5 y el 10 % de los casos. Estos casos hereditarios se deben principalmente a mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2, que se transmiten de padres a hijos. Las portadoras de mutaciones BRCA1 tienen un riesgo del 60 % y las de BRCA2 del 50 % de desarrollar cáncer de mama a lo largo de su vida.
El dolor rara vez es el primer síntoma del cáncer de mama, ya que la mayoría de los tumores mamarios no son dolorosos al inicio. No obstante, puede aparecer dolor persistente en la mama o dolor a la palpación en algunos casos. El dolor óseo o el cansancio extremo suelen presentarse en fases avanzadas de la enfermedad.
La detección precoz se basa principalmente en mamografías regulares, que pueden identificar el cáncer antes de que sea lo suficientemente grande para palparse. Las recomendaciones indican realizar mamografías anuales a partir de los 45 años y cada dos años después de los 55. La autoexploración mamaria mensual, combinada con visitas al ginecólogo, es importante para detectar cambios o bultos.
Sí, es recomendable adaptar la alimentación durante el cáncer de mama. Una buena alimentación ayuda a mantenerse fuerte y proporciona al cuerpo los nutrientes necesarios durante el tratamiento. Se debe priorizar el consumo de frutas, verduras, cereales integrales y legumbres, mientras se reducen los alimentos procesados.
El cuerpo necesita una alimentación saludable para funcionar mejor, especialmente durante el cáncer. Un nutricionista puede personalizar la dieta según los efectos del tratamiento.
Sí, practicar deporte o alguna actividad física durante el cáncer de mama es recomendable y beneficioso. La investigación indica que, para la mayoría de las personas, el ejercicio es seguro antes, durante y después del tratamiento, y ayuda a combatir la fatiga intensa que afecta a las mujeres sometidas a tratamientos oncológicos.
Es importante adaptar la intensidad a cada momento del tratamiento y siempre bajo supervisión médica.
En el Blog encontrarás una respuesta extensa.
El Día Mundial del Cáncer de Mama se celebra el 19 de octubre. Es una jornada dedicada a concienciar, dar visibilidad y promover la prevención, así como el apoyo a las personas afectadas.
Tienes un post en el Blog donde te explicamos cómo realizar una correcta autoexploración en casa. Recuerda, sin embargo, que esto no sustituye en ningún caso las mamografías ni las consultas con tu médico.
En nuestra Asociación podemos ayudarte. Somos un grupo de autoayuda; muchas de nosotras hemos pasado por esto y sabemos cómo te sientes. Además, ofrecemos un servicio gratuito de atención psicológica para todas nuestras asociadas.
Escríbenos o llámanos y te explicaremos cómo acceder a él.
Tienes un artículo en el Blog sobre este tema
La recidiva es la reaparición del cáncer después de haber sido tratado y estar en remisión. Puede ser local (en la misma mama), regional (en los ganglios cercanos) o a distancia (en otros órganos). Puede aparecer años después del tratamiento inicial, por lo que es importante el seguimiento médico regular y estar atenta a los nuevos síntomas. La recidiva no significa un fracaso del tratamiento y, en muchos casos, puede tratarse de forma eficaz si se detecta a tiempo.
Cada persona y cada caso son un mundo, y serán los médicos quienes te lo explicarán con detalle, pero, para que te hagas una idea, los tratamientos principales para el cáncer de mama son:
Cirugía: Extirpación del tumor (tumorectomía) o de la mama completa (mastectomía), según el tamaño y la localización del cáncer.
Quimioterapia: Medicamentos que destruyen las células cancerosas, administrados antes o después de la cirugía para reducir el tumor o prevenir recaídas.
Radioterapia: Radiación dirigida a la zona afectada para eliminar células cancerosas restantes después de la cirugía.
Terapia hormonal: Bloquea las hormonas (estrógenos) que alimentan ciertos tipos de cáncer de mama hormonodependiente.
Terapias dirigidas: Medicamentos específicos que atacan proteínas concretas de las células cancerosas, como el trastuzumab para tumores HER2-positivos.









